En el post de hoy continuamos hablando de comunidades de investigación de mercados online y Jorge Luis Pertuz y Raúl Montalvo, expertos cualitativos de TNS, nos cuentan la parte más satisfactoria y divertida de estas comunidades.
Desde hace algunos años, en el departamento cualitativo de TNS venimos enfrentándonos al reto de organizar, dessarrollar, seguir y explotar las comunidades de investigación de mercados online. Los aprendizajes han sido varios y la experiencia obtenida hasta la fecha muy enriquecedora, tanto que podemos decir que hemos aprendido a disfrutar de todo el proceso.
El solo hecho de tener la posibilidad de interactuar y compartir con personas de diferentes perfiles resulta interesante y divertido. Tanto los jóvenes, hombres y mujeres, madres, como los profesionales de diversa índole, siempre tienen algo curioso y divertido que comentar y aportar dentro de las diferentes temáticas abordadas.
Además, las comunidades cuentan con una área de aportaciones libres donde los participantes pueden colgar libremente sus opiniones y experiencias al margen de los objetivos lanzados y sin ninguna instrucción previa.
Estas comunidades online han supuesto un soplo de aire fresco en la investigación de mercados, una metodología con un alto nivel de satisfacción/diversión desde una triple perspectiva:
1. Para el equipo técnico que estamos detrás de estas comunidades, todo el trabajo entorno a ellas nos aporta varias satisfacciones, tales como conocer los estilos de vida de los consumidores o ser testigos online de sus pensamientos e historias. Además de leer sus aportaciones, también podemos observar sus comportamientos a través de los materiales audiovisuales que suben a la comunidad (vídeos, fotos, enlaces).
2. Para los participantes también resulta divertido implicarse en una comunidad de investigación de mercados online. Ellos, sin lugar a dudas, quieren participar y se divierten descubriendo a sus pares, con los que comparten gustos y aficiones, o encontrando nuevos puntos de vista y otras formas de hacer las cosas (desde el consumo hasta la compra o la forma de relacionarse con las marcas). A su vez les encanta crear nuevos vínculos, muchas veces no comparten la misma ciudad y por tanto se hace más interesante la interacción. Y por supuesto, y quizás lo más interesante, tienen la oportunidad de expresarse libremente y dialogar con los moderadores y con otros participantes.
3. Y finalmente para el cliente también tiene su punto de diversión y sorpresa, ya que durante la observación y el seguimiento en directo de la comunidad, puede encontrarse con anécdotas curiosas, y disfrutar de una mirada no intrusiva (24 horas / 7 días a la semana). Ésto aporta al cliente información rica y en detalle que le permite anticipar resultados y/o descubrir hallazgos interesantes en cada estudio.
Con todo ello y a pesar de las “dificultades” que conlleva conformar y gestionar una comunidad de investigación de mercados online, la experiencia dentro de la misma se retroalimenta, resultando divertida, atractiva y dinámica para todas las partes implicadas: cliente-instituto-consumidores.
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